WILEBALDO SOLANO, IN MEMORIAM

septiembre 16, 2010

Conocí a Solano en 1977, todavía estando en Acción Comunista, en el curso de las conversaciones y relaciones fraternales que desde el Comité Político en la perspectiva del Congreso de Unificación de los Marxistas Revolucionarios, manteníamos con el Comité Ejecutivo del POUM, luego del fracaso del mencionado congreso entre Acción Comunista, la Organización de Izquierda Comunista, el CUM y el POUM (mantenía aún un colectivo de exiliados en Francia, en torno a Solano) además de las agrupaciones de Barcelona, Valencia y Madrid.   

El reducido pero bien armado intelectualmente POUM había transigido no poco con AC, particularmente con sus posiciones últimas bastante gramscianas (una de las más importantes ponencias comunes del congreso la constituía una sobre ¡el bloque histórico revolucionario!). Entonces estaba Gramsci muy de moda y AC exploraba en su pensamiento inspiración para una acción política revolucionaria, no la “eurocomunista” de los PC’s italiano y español, que en aquel tiempo también chupaba rueda de Gramsci. Supongo que Gil, Solano, Baltasar, Pelai, el ya muy anciano pero lúcido Juan Andrade, desde el POUM estaban dispuestos a negociar y transigir bastante, incluso hasta quedar en minoría en el futuro partido, pero siempre ¡a condición de que el nombre a adoptar fuera “POUM”! y ello a los dirigentes de AC – no a mi ni a otros – le parecía tan anticuado como “bolchevique”. De hecho el POUM se sentía leninista, y respecto de Trotsky y el trotskismo organizado en la IV Internacional mantenían posiciones algo parecidas: respeto y distancia, digan lo que digan hoy los trotskistas del Secretariado Unificado, NPA en Francia, IZAN en España.   

La ruptura del Congreso en Barna supuso el abandono de la mayoría de la militancia del colectivo local de AC: un grupo reducido de profesionales y estudiantes se integró en la LCR, nos pasamos al POUM el frente obrero completo de AC en esta ciudad, no menos de una veintena de cuadros militantes en fábricas como Astilleros, CASA, Riviana, un fuerte grupo de enseñantes, maestros y profesores, sanitarios, metalúrgicos y otro compañero y yo fuimos elegidos para el comité ejecutivo del POUM.   

El hecho curioso es que el POUM era básicamente “bolchevique”, leninista más que trotskista y en todo caso al igual que AC escasamente  simpatizante de la IV Internacional y siendo así, nosotros los que veníamos de AC, básicamente luxemburguistas, nos sentimos atraídos por el POUM, solidarios, cabe decir, en parte por el mal trato y la escasa sensibilidad de nuestra propia organización, Acción Comunista, en el proceso de unificación. Y en parte a su vez por la cosa romántica de su aureola antiestalinista durante la guerra civil y también por una cierta seriedad organizativa que echábamos de menos en la jaula de grillos, los cambios frecuentes de paradigma teórico siempre al socaire de dos o tres teóricos de “cámara”  y la poca disciplina de AC, que al menos para mí, desde el punto de vista organizativo fue un ejemplo vivo de cómo la informalidad, más que tolerar, reclama liderazgos oficiosos tan “eficientes” burocráticamente como las derivadas del centralismo más burocrático.   

Por entonces Solano residía en París y solía acudir a algunas reuniones del ejecutivo en Barna. Siempre en contacto con Pelai Pagés (el historiador del POUM y miembro del CE) ya se dedicaba fundamentalmente a la recuperación de la memoria del POUM. Como apunta PGA, solía referirse a “nuestro” exiguo POUM (apenas un centenar de militantes en toda España) como el “Poumito”, lo que me irritaba particularmente por lo que de menoscabo de nuestra labor me parecía. Ciertamente por entonces estaba muy afectado por la reciente muerte de su hija en trágicas circunstancias, todos sentíamos por él un gran respeto, pero sabíamos que su labor fundamental ya entonces era recuperar el buen nombre del POUM, su dignidad histórica de partido revolucionario y por encima de todo la dignidad de Andreu Nin. Al esclarecimiento de su vil asesinato puede decirse que Solano dedicó lo mejor de su vida.  Su hombría de bien, su “clase”, sus convicciones revolucionarias le impidieron siempre atender a los cantos de sirenas de quienes estaba interesados en utilizar al POUM y el asesinato de Nin contra el Partido Comunista de España. Dejó claro para propios y extraños que jamás iba a prestarse a jugadas semejantes, todo lo que deseaba era que el PCE de Carrillo reconociera la honorabilidad revolucionaria de Nin y del POUM, y que se prestara a colaborar en el esclarecimiento de aquellos hechos.   

QUE LA TIERRA LE SEA LEVE. JM  

  

NOTA INFORMATIVA DE LA FUNDACIÓN ANDREU NIN:, El secretario general de la JCI y del POUM, y president de la Fundació Andreu Nin, Wilebaldo Solano, ha fallecido hoy 07.09.2010, a las 13.30 horas, en el Hospital Clínic de Barcelona, a la edad de 94 años., Mañana 08.09.2010, a partir de las 17,45 horas, quedará expuesto en el Tanatorio de Les Corts de Barcelona, sala 11., El jueves 09.09.2010, a las 15.45 horas, tendrá lugar su ceremonia de homenaje en el oratorio del Tanatorio de Les Corts de Barcelona., Seguidamente se procederá a su enterramiento en el Cementerio de Sarriá., La Fundació Andreu Nin invita a todos sus socios y simpatizantes a su acto de homenaje., Fundació Andreu Nin   

Artículo aparecido en el diario Público http://www.publico.es/espana/335458/fallece/ultimo/lider/poum,   

El dirigente comunista Wilebaldo Solano (Burgos, 1916), último líder del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM),  falleció  el 8 de Septiembre en Barcelona a los 94 años.   

El dirigente comunista Wilebaldo Solano (Burgos, 1916), último líder del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), ha fallecido hoy en Barcelona a los 94 años. Hospitalizado desde el pasado agosto, Solano fue desde 1937 miembro del comité ejecutivo clandestino del POUM. Tras ser detenido en abril de 1938, permaneció en la cárcel Modelo de Barcelona hasta el final de la Guerra Civil., De los barrotes pasó al exilio: se estableció en París, y tras un viaje clandestino a España, fue elegido secretario general del POUM en una conferencia general del partido celebrada en Toulouse (Francia)., En su largo exilio en Francia, dirigió La Batalla, fue detenido en Montalbán en 1941 y condenado a 20 años de trabajos forzados por el régimen de Vichy, siendo liberado en 1944, uniéndose al maquis hasta el final de la Segunda Guerra Mundial., Solano participó también en la creación del Movimiento por los Estados Unidos Socialistas de Europa, una de las primeras organizaciones europeistas después de la guerra, y del Congreso de los Pueblos contra el imperialismo, en el que se agruparon la mayor parte de los movimientos de emancipación nacional de Africa y de Asia. El POUM estuvo en primera línea con esos movimientos, aumentando así su prestigio en el movimiento anticolonial.
Trabajó para la Agencia France Press entre los años 1953 y 1981 y es autor del ensayo El POUM en la Historia. Andreu Nin y la Revolución española, del año 1999.,En los años ochenta, contribuyó a la creación de la Fundación Andreu Nin, centrada en recuperar el prestigio y clarificar las causas de la muerte de uno de los principales representantes del marxismo revolucionario en España.,   

    

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